El 23 de abril es el Día E o Día del Español: el día en que las Naciones Unidas decidió conmemorar nuestra lengua para crear conciencia sobre el uso del español o castellano como lengua oficial en la organización. 


Las efemérides y las conmemoraciones pueden multiplicarse hasta el absurdo, pero tener un día dedicado a pensar en la tercera lengua más hablada en el mundo no es un gesto superfluo. Hace algunas semanas, en el Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE) que se celebró en Argentina, quedó claro que el español enfrenta desafíos vitales: la forma en que se enseña, la conquista de la tecnología sobre las formas en que nos comunicamos, los modos en que incorporamos (o no) un lenguaje no sexista y que pueda reflejar una diversidad innegable de identidades de género, la necesidad de consolidar el papel del español para sus hablantes nativos en tiempos en que el inglés ha tomado la delantera para bautizar nuevas realidades globales en entornos como internet o los negocios. 

VER NOTA COMPLETA